Cuánto cuesta la reunificación de deudas

Muchas familias no solo deben pagar la hipoteca cada mes al banco sino también sus tarjetas de crédito, el préstamo del coche... Reunificar todas las deudas en una sola puede reducir la cuota mensual a la mitad pero también tiene sus inconvenientes.

La reunificación de deudas consiste en juntar la deuda hipotecaria pendiente de una persona con todas sus demás deudas (tarjetas de crédito, préstamo del coche, créditos al consumo...), de manera que se forma una gran hipoteca que las engloba a todas. La gran ventaja para el cliente es que, al ser un préstamo hipotecario, posee un interés menor que la mayoría de deudas previas y un plazo de amortización mucho mayor, lo que reduce drásticamente la cuota mensual y permite que el deudor cuente con más dinero líquido durante el mes y vaya mucho más desahogado.
¿Qué se necesita para pedirla?

El requisito imprescindible para conseguirla es que una de las deudas pendientes sea una hipoteca. En cuanto a la documentación necesaria, el interesado deberá facilitar su DNI, la escritura de la vivienda, su contrato de trabajo, las 3 últimas nóminas, la última declaración de la Renta o IRPF, los últimos recibos liquidados de los créditos pendientes, la última tasación de la vivienda, y las cartas de abogados o autos judiciales en caso de embargos (porque sí, estos productos admiten también clientes con embargos o que estén en listas de morosos como RAI o ASNEF).
¿Cuánto cuesta la operación?

La reunificación de deudas es un proceso con coste. Sus gastos van desde honorarios de profesionales hasta comisiones, pasando por impuestos. Eso sí, podemos incluir el coste de estas operaciones en el total de la nueva hipoteca, lo cual evitaría el desembolso instantáneo de una gran cantidad de dinero.

Nuestra situación actual: debemos un total de 93.500 euros y pagamos una cuota mensual de 934 euros.
Decidimos iniciar un proceso de consolidación de deudas, que tiene los siguientes gastos:
1. Comisión por cancelación de la hipoteca (suele ser del 0,50% para los cinco primeros años y del 0,25% para el resto): 163 euros
2. Gastos de cancelación (notaría, gestoría, registro de la propiedad y otros gastos): 743 euros
3. Comisión del bróker o intermediario financiero (3%): 3.045 euros
4. Comisión de apertura de la nueva hipoteca (2%): 2.030 euros
5. Gastos de apertura (gestoría, notaría, registro y tasación): 1.000 euros
6. Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (IAJD): 1.015 euros
• Coste total de la operación: 7.995 euros.
• Deuda pendiente tras la reunificación: 93.500 euros + 7.995 = 101.500
Llegados a este punto, e imaginando que hemos conseguido una hipoteca final a un plazo de amortización de 35 años y un interés del 4%, podemos ver los puntos positivos y negativos de la reunificación.

Ventajas

• Cuota más baja. Hemos conseguido rebajar nuestra cuota mensual de 934 euros a 449,42 euros. Es menos de la mitad de lo que pagábamos, concretamente un 51.89% menos.
Desventajas
• La deuda absoluta se ha incrementado en un 9% por los gastos
• Pagaremos durante más tiempo
• Dado el nuevo periodo de amortización, acabaremos pagando más intereses
• Antes de firmar, hemos de tener claro si se trata o no de un préstamo “interest only”, es decir, si amortizaremos capital o no al pagar la cuota. Lo aconsejable es contratar una reunificación que nos permita amortizar capital, de manera que al final del plazo hayamos liquidado la deuda. De lo contrario, nos habremos pasado años pagando religiosamente para, al final, tener la misma deuda que al principio.